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La fortaleza física y mental que distingue a Marco Antonio Zaragoza Campillo, académico de la Facultad de Ciencias de la UNAM, lo llevaron a correr 802 kilómetros entre los meses de julio y agosto de este año. Lo anterior en tres distintos ultramaratones, el primero de ellos el pasado dos de julio, antes de la carrera Tras las huellas del jaguar, celebrada el 20 de julio, y la última de estas competencias de larga distancia realizada el seis de agosto. Pese a tener pocos días de recuperación entre una y otra competición, y además tener que desplazarse a distintos puntos de México, el esfuerzo es digno de una hazaña felina.
En el reto del seis de agosto, celebrado en Villa del Carbón, Estado de México: el ultramaratón Backyard Salvaje 2022, Marco Zaragoza se proclamó campeón. Dicha competencia consiste en dar vueltas alrededor de un circuito de 6.7 kilómetros en menos de una hora. Si el recorrido se hace en más tiempo, el competidor queda descalificado y ese sistema de competencia persiste hasta que haya un solo ganador.
Durante esta competencia el académico puma logró recorrer una distancia de 281 kilómetros, tras realizar 42 vueltas alrededor de un circuito de 6.7 kilómetros, con lo cual obtuvo la primera posición y, al mismo tiempo, clasificó al Campeonato Mundial Backyard por equipos, que se efectuará el próximo 15 de octubre de este año en sede por definir.
Previamente, el 20 de julio, Zaragoza Campillo concluyó su tercera participación en la carrera que lleva por nombre Tras las huellas del jaguar, en su edición correspondiente al año 2022, en Oaxaca. Ahí el doctor en Ciencias con especialidad en Bioquímicas por la UNAM, llegó en segundo lugar a la meta luego de correr una distancia de 320 kilómetros en 68 horas y 45 minutos.
El trayecto comenzó en el municipio de Zimatlán de Álvarez, que se ubica a 30 kilómetros del centro de Oaxaca, siguió por la denominada ruta del peregrino hasta llegar a la región de Juquila, que es la primera parte de la competencia (160 kilómetros), hasta terminar cerca de Puerto Escondido.
A pesar de haberse administrado con fruta, electrolitos y comida casera, que le regalaban los habitantes en diferentes sitios del camino, Marco Zaragoza experimentó sensaciones que nunca antes había vivido y estas casi lo dejan fuera de la contienda.
“Por primera vez como atleta de ultradistancias tuve un episodio de insolación, fue por el kilómetro 230, y casi me deja fuera de la carrera. Afortunadamente llegué a un abastecimiento donde me ayudaron y así pude seguir en la competencia. Además, tuve alucinaciones una noche, por el kilómetro 280”, describió el académico de la Facultad de Ciencias.
Antes de esto, el día dos de julio, Zaragoza Campillo también participó en la Backyard Huatusco 2022, en el estado de Veracruz, en lo que fue su primera experiencia en este tipo de competencias. “Con un total de 30 horas, lo que equivale a 201 kilómetros, en esta ocasión a mí me tocó ser asistente, así se les llama a los que salen de la carrera, ya sea ‘NF’, de ‘no finalistas’, o ‘asistentes’.”, explicó el doctor en ciencias de la UNAM, quien acumuló más de 800 kilómetros recorridos durante estas tres competencias efectuadas en un lapso de 36 días.
Autor: Saúl Aquino
Fotografías: Cortesía de Marco Zaragoza.
Cuatro representantes del deporte en la UNAM fueron medallistas en la decimoprimera edición de los World Games, celebrados en Alabama, Estados Unidos. Se trata de Indra Fernández Montes, jugadora del representativo femenil de flag football de la UNAM; David Ramírez Paredes, receptor abierto de Pumas CU de Liga Mayor de ONEFA; María Eugenía Huerta Castañeda, entrenadora en jefe de los equipos representativos de flag football de la UNAM; y Miguel David Martínez Aceves, alumno de la FES Iztacala. Estos elementos fueron protagonistas en las delegaciones mexicanas que obtuvieron preseas en flag football y kickboxing, dentro del certamen internacional.
La Selección Mexicana femenil de tocho bandera se consagró campeona de los Juegos al vencer en la final a Estados Unidos por un contundente marcador de 36-9, en un hecho histórico que además significó la revancha de la final del pasado Campeonato Mundial de Flag Football Israel 2021, en el cual el representativo azteca cayó ante las estadounidenses.
“No hay palabras para explicar lo que se siente entonar el himno de México y ver la bandera en lo más alto. Cada partido, cada entrenamiento, cada jugada, cada repetición en la que ya no podías, todo eso pasa por tu mente y lo único que puedes hacer es llorar de felicidad”, expresó Indra Fernández, jugadora del representativo femenil de flag football de la UNAM e integrante de la Selección Mexicana de la disciplina.
En la primera fase, el equipo mexicano derrotó a Japón 34-13; luego, 43-6 a Brasil; para después cerrar con una victoria de 49-0 sobre Italia. En cuartos de final, derrotaron a Francia, 41-6; y ya en semifinales doblegaron a Panamá, 36-7. Todo esto antes de la final, en donde se confirmaron como el mejor equipo del mundo con el histórico primer oro para el flag football mexicano en este evento.
La Selección Mexicana varonil logró una digna medalla de bronce al derrotar 39-35 a su similar de Austria en el partido por la conquista de ese metal. Los austriacos habían vencido a los aztecas en duelo de la fase preliminar, por lo cual esta presea también tiene tintes de revancha.
“No podemos demeritar un tercer lugar mundial, porque peleamos al tú por tú con potencias mundiales y eso demuestra que estamos a la altura”, resaltó María Eugenia Huerta Castañeda, entrenadora en jefe de los equipos representativos varonil y femenil de flag football de la UNAM y coordinadora ofensiva de la Selección Nacional varonil de esta disciplina deportiva.
David Ramírez, jugador de Pumas CU y miembro de la Selección Mexicana de flag football consideró que “la UNAM influyó en mi preparación y formación como jugador, porque gracias a ella me di a conocer en la Selección. Esta medalla significa el resultado del trabajo que he realizado en los últimos cuatro años, esto se logró gracias al amor a mi deporte, a mi universidad y a mi país”.
México perdió ante Austria e Italia en la primera fase, pero supo reponerse al vencer en el último partido a Alemania por un marcador de 30-14. En cuartos de final, la selección nacional venció a Dinamarca 34-18, para después perder nuevamente contra Italia en semifinales 41-29.
Campeón de kickboxing, de la FES Iztacala
Por otro lado, el representante mexicano en kickboxing, Miguel David Martínez Aceves, alumno de la FES Iztacala, también conocido como “Black Spartan” dentro de las artes marciales, logró medalla de oro en la categoría de -63.5 kg.
El peleador azteca hizo historia al convertirse en el primer campeón oficial de la disciplina dentro de los World Games, ya que fue la primera ocasión en la que el kickboxing se consideró deporte oficial, toda vez que en el 2017 éste arte marcial fue un deporte invitado; aquella vez David terminó en la quinta posición.
David Martínez, de 24 años de edad y originario del Estado de México, ha conseguido medallas de plata y bronce en Campeonatos Mundiales, así como dos Campeonatos Panamericanos y en cinco Campeonatos Nacionales; además, es competidor de artes marciales mixtas en la empresa Combate Americas, en donde ha sido campeón de las 135 libras.
Autor: Ulises Miranda / Omar Hernández
Fotografías: Grecia Rodríguez
Nacido en el año de 1927, el futbol americano de la UNAM se ha consolidado como el programa más ganador de México con 38 campeonatos
La grandeza de una institución que compite en el plano deportivo se mide a través de galardones y, en ese sentido, el programa de futbol americano de la Universidad Nacional Autónoma de México es el más ganador a nivel nacional con 38 campeonatos nacionales gestados en diferentes épocas doradas para esta casa de estudios.
Pero el legado y significado del futbol americano de la UNAM va más allá de eso. Una parte significativa de los rasgos identitarios que posee la Universidad Nacional han surgido del deporte de las tacleadas, desde los colores institucionales azul y oro hasta el mote de Pumas, con el cual también se denomina a todos los representativos de la máxima casa de estudios.
Además, el futbol americano ha difundido en la UNAM un espíritu deportivo y competitivo en diferentes categorías, desde edades muy tempranas, fomentando identidad, pertenencia y formación integral en pequeños y estudiantes.
Se siembra la semilla
Cuenta la leyenda que, durante el año de 1927, algunos alumnos de la entonces Universidad Nacional de México, encabezados por los hermanos Alejandro y Leopoldo Noriega, introdujeron desde los Estados Unidos de América la práctica de este deporte e importaron los colores azul y oro de la Universidad de Notre Dame, mismos que después se volverían icónicos en la máxima casa de estudios de nuestro país.
Por esos tiempos, el periodista estadounidense arraigado en la Ciudad de México, Arthur Constantine, obtuvo recursos económicos para la adquisición y manutención del material requerido para este deporte, y para los sueldos de los primeros entrenadores de la escuadra. Jugadores como los propios hermanos Noriega, Jaime Roberts, Manuel Estañol, entre otros, integraron el primer equipo llamado Osos.
En 1929 esta escuadra disputó un partido de exhibición contra el Mississippi College de Estados Unidos en la Ciudad de México, ante la mirada del Presidente de la República, Emilio Portes Gil. Aunque el resultado no fue positivo, empezaron a forjar una relación con los aficionados que principalmente eran estudiantes, al grado de nombrar al equipo “la Horda Dorada”, con lo cual dio inicio una tradición que, quién dijera, habría de llegar para consolidarse como una disciplina deportiva de importante arraigo en el ámbito estudiantil.
Una ola de campeonatos
Entre los años 1933 y 1947 se comenzó a forjar la grandeza del equipo de la Universidad. En 1933, el entrenador en jefe Reginald Root fue el primer campeón nacional y sentó las bases de un conjunto competitivo y ganador que hizo época con la consecución de 12 campeonatos al hilo entre 1933 y 1944, con entrenadores como Converse Killculler (1934), Millard Howell (1935), Charlie Marr (1936 y 1937), Gonzalo Flores (1938), Ernesto Navas (1939 y 1940), Bernard Hoban (1941, 1943 y 1944) y Roberto “Tapatío” Méndez (1942). En el año 1936 surgió la Liga Mayor y también nació el Instituto Politécnico Nacional (IPN) a la par de su equipo representativo, Burros Blancos, con el cual inició una tradicional rivalidad deportiva.
“La UNAM es un emblema del futbol americano en México. Nace el Politécnico en 1936 y se hace la rivalidad entre las dos escuelas más grandes de México, el juego más importante del país, porque concitaba la presencia de más aficionados a cualquier estadio, comparado con cualquier otro deporte”, afirma, como muestra de la magnitud del deporte en nuestro país durante aquellos años, Ricardo Márquez Orozco, exjugador que perteneció a la Selección Puma de 1972 a 1974.
Con la promulgación de su Ley Orgánica, en 1945 se consolida la figura institucional de la Universidad, denominándose desde entonces Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y en los años posteriores, entre 1946 y 1961 emerge el primer entrenador en jefe legendario: Roberto “Tapatío” Méndez, con ocho campeonatos nacionales para la institución (1946, 1947, 1951, 1952, 1956, 1957, 1959 y 1961), los cuales, sumados al del 42, totalizaron nueve en el palmarés del estratega. En 1952, hace 70 años, se inauguró el Estadio Olímpico Universitario, siendo desde esa fecha la sede del equipo auriazul y un emblema a nivel nacional íntimamente ligado a la práctica del futbol americano.
Pero más allá de los campeonatos, el “Tapatío” Méndez dejó múltiples enseñanzas a sus pupilos y un legado imborrable en la institución, toda vez que a él se le adjudica haber impuesto al conjunto representativo de la Universidad Nacional el mote de Pumas, pues consideraba que sus jugadores reunían todas las características de un felino de esta especie: fuerza, agresividad, valentía, rapidez e inteligencia. Otro reconocido entrenador en jefe, Manuel Neri, logró los campeonatos de 1966 y 1967, como antesala de lo que a la postre resultaría otra época dorada.
Tres equipos y una época gloriosa
Entre 1970 y 1998 se dio una era peculiar en el futbol americano de la UNAM a nivel nacional. En ese periodo fueron tres equipos representativos de esta casa de estudios los que compitieron en el máximo circuito del futbol americano estudiantil en México: Guerreros Aztecas, Águilas Reales y Cóndores, siendo este último el campeón del mencionado 1970, bajo el mando de Manuel Neri. A partir de 1978 comenzó la época gloriosa del head coach Diego García Miravete, quien logró un total de nueve campeonatos nacionales: 1978, 1979, 1980, 1983, 1984, 1985, 1986, 1990 y 1991.
“Creamos la frase ‘no puedo dejar de ganar’. Implicaba que disfrutabas el campeonato únicamente el día de la final, pero al regresar a las prácticas en enero volvíamos a empezar con un arduo trabajo, meses de gimnasio, a mejorar técnica, a actualizarnos nosotros los coaches, todo con la consigna de hacer mejor las cosas”, subraya el legendario entrenador en jefe Diego García Miravete.
En 1978 la Liga Mayor comenzó a ser tutelada por la Organización Nacional Estudiantil de Futbol Americano (ONEFA) y ese mismo año surgió el primer equipo de la UNAM descentralizado de Ciudad Universitaria: Osos Coatlicue de la ENEP Acatlán, que en 1983 se convirtió en Osos Acatlán y, después, en 1987, sorprendió a propios y extraños al alcanzar el máximo campeonato nacional, bajo el mando del entrenador en jefe Arturo Alonso. Todo esto como prólogo de la historia que actualmente escribe Pumas Acatlán, orgullo de Naucalpan, Estado de México.
En el historial de los equipos de Acatlán también se registraron cuatro campeonatos de una segunda categoría: en 1983 como Osos Acatlán, y los de 1999, 2003 y 2013, como Pumas Acatlán. Otro equipo de la UNAM campeón de esa rama fueron los Guerreros Aztecas en 1995.
Asimismo, en 1979 se sentaron las bases para el surgimiento de un equipo en Aragón que primero se llamó Sheetas, para después dar vida a Huracanes ENEP Aragón, como equipo representativo de la UNAM en Liga Mayor.
Durante estos años existió también la llamada Selección Puma, un equipo conformado por los mejores jugadores de los equipos representativos de la UNAM que enfrentaba al Instituto Politécnico Nacional en el clásico estudiantil.
Volvieron campeonatos en el siglo XXI
En el año 2008, y luego de la reunificación de los tres equipos de Ciudad Universitaria en 1998 para conformar a los Pumas CU, el equipo se reencontró con el máximo cetro del futbol americano estudiantil en México al vencer en la gran final a las Águilas Blancas del IPN por 17-0 en el Estadio Olímpico Universitario, bajo el mando de Raúl Rivera Sánchez, quien también comandó a la escuadra auriazul que logró el campeonato de 2010 y el bicampeonato en 2013 y 2014.
El último campeonato nacional obtenido por Pumas CU fue el logrado con el entrenador en jefe Otto Ulrike Amilcar Becerril García, en 2017, año en el cual se celebraron los 90 años del futbol americano en la UNAM con ese trofeo obtenido tras derrotar por 18-15 a los Auténticos Tigres en el Estadio Olímpico Universitario.
Actualidad con cinco categorías
El actual programa de futbol americano de la UNAM está compuesto por cinco categorías: Babys (5 a 8 años de edad), Infantil (de 9 a 15 años), Juvenil (de 16 a 18 años), Intermedia (de 18 y 19 años) y Liga Mayor. En esta última, por reglamento, debe haber al menos un 70 por ciento de jugadores registrados como alumnos universitarios y todos los jugadores pueden pertenecer al equipo durante 5 o 6 años.
“El amor por los colores azul y oro se da gracias a que los jugadores de Liga Mayor son los coaches en categorías menores. Los fines de semana esos niños ven jugar a sus coaches en el Estadio Olímpico Universitario, representando a la Universidad Nacional con entrega y pasión. Es algo muy representativo para nuestros jugadores pequeños. Somos el programa de futbol americano más grande en Infantil. El único del país que tiene dos categorías por línea, es decir Oro y Azul, y que alberga tanta cantidad de niños”, destaca José Luis Canales Rivera, entrenador en jefe del actual equipo de Pumas CU y el principal coordinador del programa de futbol americano de la UNAM.
Los 38 campeonatos nacionales del Programa de Futbol Americano de la UNAM en la máxima categoría, conquistados a lo largo de sus 95 años de existencia, son:
Pumas (1933, 1934, 1935, 1936, 1937, 1938, 1939, 1940, 1941, 1942, 1943, 1944, 1946, 1947, 1951, 1952, 1956, 1957, 1959, 1961, 1966 y 1967), Cóndores (1970, 1978, 1979, 1980, 1983, 1984, 1985, 1986, 1990 y 1991), Osos (1987) y Pumas CU (2008, 2010, 2013, 2014 y 2017).
Campeonatos del futbol americano de la UNAM en la segunda categoría:
Osos (1983), Guerreros Aztecas (1995) y Pumas Acatlán (1999, 2003 y 2013).
Autor: Omar Hernández
Fotografías: Fredy Pastrana, Jacob Villavicencio, colecciones de Marco Ramos y Ricardo Márquez, y foto tomada del libro Historia gráfica del futbol americano en México, Luis Amador de Gama.
El duelo entre los felinos universitarios, Pumas CU y Pumas Acatlán, siendo local este último, disputado en el Estadio Hugo Sánchez Márquez, de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, como parte de la Semana 9 de la Conferencia de los 14 Grandes de Liga Mayor de la Organización Nacional Estudiantil de Futbol Americano (ONEFA), concluyó con el triunfo de los primeros, quienes ahora tienen frente a sí a las Águilas Blancas del IPN en playoffs.
Los de Ciudad Universitaria despidieron así la temporada de Pumas Acatlán, que en este torneo alcanzaron un record de 3 triunfos y cinco derrotas.
La defensiva de Pumas CU comenzó a manifestar su dominio en el primer cuarto con dos intercepciones. La primera de ellas a cargo del defensive back, Jeff Kenn Ramírez Balderas (jersey 1), y la segunda por parte del cornerback, Brett Isaac Reyes Martínez (7).
En el segundo cuarto, la ofensiva puma logró su primera anotación del partido a través del corredor Esteban Espinosa Flores (11), y con el punto extra bueno del power back, Patricio Olvera Benítez (46), el marcador se colocó 7-0. Poco antes del medio tiempo, el mismo Olvera Bénitez (46) aumentó la ventaja a 10-0, con un gol de campo exitoso, aunque Pumas Acatlán se acercó en la pizarra con otro gol de campo que puso las cosas 10-3.
Ya en la segunda mitad del partido, los locales volvieron a acortar distancias con otro gol de campo que puso el marcador 10-6. Sin embargo, Pumas CU respondió por la misma vía con Patricio Olvera (46) para el 13-6.
Sin aun quedar claro para qué lado se inclinaría la balanza, la defensiva del pedregal se manifestó con otra intercepción, ahora a cargo de Esteban Solares (9), que terminó en otro gol de campo de Olvera Benítez (46), para poner los cartones momentáneamente 16-6.
En el último cuarto, Pumas CU sentenció la victoria. Primero con un pase de anotación por parte de Leonardo Garza (3) al receptor abierto Mario Medrano Silva (26) que puso el 22-6 en el tanteador. Y luego con una jugada personal del mariscal de campo Félix Rivera Garaygordobil (12) para el 28-6. Una anotación más de Acatlán, con un intento de conversión de dos puntos frustrada por la gran defensiva de los del Pedregal, dejó el definitivo 28-12.
“Lo tomamos como un juego de playoffs, teníamos que ganar, dejar en claro quiénes son los Pumas, cada uno hace lo que le corresponde para beneficio del equipo y ahora vamos con todo frente al siguiente rival, a estar enfocados y a jugar al mismo nivel los cuatro cuartos”, afirmó Esteban Solares (9) tras el partido.
Por su parte, Félix Rivera Garaygordobil (12) consideró que la clave para vencer a Pumas Acatlán fue “la paciencia. Entender que tal vez al inicio no habría muchos puntos, pero siempre nos mantuvimos enfocados, ejecutamos lo que sabemos hacer y sabíamos que se iba a dar el resultado”.
El entrenador en jefe de Pumas CU, José Luis Canales Rivera, consideró que están listos y motivados para afrontar la fase final del certamen en busca de ser campeones.
“Este cierre de temporada es lo más importante. Cerramos con un récord positivo de 6 ganados y dos derrotas, la primera meta que nos marcamos era estar en playoffs y ahora empieza una nueva temporada para nosotros. Tenemos un magnífico equipo y seguimos en busca del gran objetivo que es el campeonato”, sentenció.
Autor: Michelle Sánchez / Omar Hernández
Fotografías: Grecia Rodríguez
Con el emblema puma en sus hombros, Cathia Valdes Islas y Jaime Solís Macías Valadez, arqueros paralímpicos de la Asociación de Tiro con Arco de la UNAM, se colgaron medalla de oro en las pruebas de recurvo femenil abierto y W1 varonil abierto, respectivamente, en el III Campeonato Nacional de Tiro con Arco Paralímpico Riviera Maya 2022, efectuado en Playa del Carmen, Quintana Roo.
Con este resultado, ambos atletas clasificaron al V Campeonato Parapanamericano 2022, que se realizará del 21 al 27 de noviembre en Santiago, Chile, donde buscarán su boleto para clasificar a los VII Juegos Parapanamericanos 2023 en la misma capital del país austral y ahí comenzar el camino rumbo a los Juegos Paralímpicos de París 2024.
El Campeonato Nacional se llevó a cabo en la costa Maya, del 31 de agosto al 4 de septiembre, y la competición se dividió en dos rondas de clasificación, en las cuales cada arquero tiró 72 flechas para acomodarse en una tabla general de acuerdo a su puntuación oficial, para posteriormente tirar una ronda olímpica. Cada una de estas tres rondas fue premiada en el podio.
Cathia Valdes, como integrante de la Asociación de Deporte Adaptado de la UNAM, se llevó un total de cuatro medallas de oro, una en cada ronda y otra en el ranking final, todo esto en la categoría de arco recurvo femenil abierto. “Quizá suene muy repetitivo aquello de entregar el cien por cien, pero yo espero ir mental y físicamente fuerte a Chile, para estar en la línea de tiro ejecutando lo aprendido”, manifestó la atleta.
Por su parte, Jaime Solís Macías Valadez, integrante de la Asociación de Tiro con Arco de la UNAM, conquistó tres veces el oro en la categoría W1 varonil abierto (las dos rondas de clasificación y la ronda olímpica), y una medalla de bronce en la ronda olímpica de la categoría arco compuesto varonil abierto. Los arqueros que participan en la categoría W1 tienen alguna discapacidad en la parte superior e inferior del cuerpo, por lo tanto deben competir en una silla de ruedas.
“En esta competencia aprendí varios detalles que me servirán para Chile, como todas las variaciones de clima que vivimos. También me sirvió para agarrar confianza y darme cuenta que todo el entrenamiento que he estado llevando a cabo sí ha servido, ya que veo una notable mejoría”, comentó el arquero de la UNAM, Jaime Solís.
Más medallas para la UNAM
Misael Ruiz Ruiz y Catalina Reyes Galindo, arqueros de la Asociación de Tiro con Arco de la UNAM, conquistaron cuatro preseas áureas y cuatro plateadas respectivamente, después de enfrentarse en las dos rondas clasificatorias, la olímpica y en el ranking final, ambos en la categoría de débiles visuales mixto.
Asimismo, Brisia Hernández García, también de la Asociación, se llevó dos medallas de plata, en ronda olímpica y en ranking final, y una de bronce en ronda clasificatoria, todas en la categoría de arco compuesto abierto. Ignacio Cruz Barrita se hizo del bronce en la segunda distancia de la ronda clasificatoria de arco varonil compuesto. En total, la UNAM se llevó 20 medallas en esta competencia.
Además, el juez de la Asociación de Tiro con Arco de la UNAM, Carlos Alberto Cervantes, tuvo actividad al calificar a todos los arqueros en este evento.
Autor: Michelle Sánchez
Fotografías:Cristina Jiménez y cortesía de la Asociación de Tiro con Arco de la UNAM