Dos oros paralĂ­mpicos con garra Puma en RĂ­o 2016

• El judoka Eduardo Ávila ganó su tercera medalla olímpica, mientras que el entrenador Hilario Ávila obtuvo oro con sus dos pupilos

Omar HernĂĄndez
Fotos: Jacob Villavicencio (archivo) y CortesĂ­a CONADE

 

El ex alumno de la carrera de Química Farmacéutica Biológica en la Facultad de Química de la UNAM e integrante de la Asociación de Judo de esta Casa de Estudios, Eduardo Ávila Sánchez, logró medalla de oro en la categoría de -81 kg en los pasados Juegos Paralímpicos de Río 2016, con la cual sumó tres preseas en este tipo de justas luego de que obtuvo el bronce en Londres 2012 y oro en Beijing 2008.

“Este oro me supo mejor por sacarme la espinita de haberme quedado con el bronce en Londres 2012 y por el hecho de que ya son tres ciclos olímpicos consecutivos en el podio. Siento orgullo y satisfacción, por ahora no hay otro sentimiento más que alegría”, manifestó el judoka auriazul.

Eduardo Ávila venció en la ronda de cuartos de final al argentino José Effron, quien fue medallista de plata en Londres 2012; en semifinales se impuso al ucraniano Oleksandr Kosinov, otrora campeón de esos mismos Juegos celebrados en la isla británica; y en la final por el metal dorado derrotó al coreano Jungmin Lee, quien fuera campeón mundial en Seúl 2015.

“La final contra el coreano fue lo más complicado porque tiene un nivel muy alto, por su experiencia y porque me ganó el año pasado en cuartos de final en el Mundial; yo tenía la preocupación de que ya me conocía muy bien, pero ahora me tocó darle la vuelta. Gané por una marcación bastante reñida, pero siempre estuvo a mi favor”, aseveró  orgulloso Ávila Sánchez.

Aunado a la complejidad del rival, el judoka puma tuvo que sobreponerse a una lesión para darle la medalla más brillante a la delegación mexicana. Eduardo Ávila sufrió un desgarre en el muslo izquierdo durante la semifinal e incluso ya no pensaba participar en la final, pero la labor del fisiatra y el médico le ayudaron a soportar el dolor, además de la ayuda psicológica que recibió.

“La psicóloga me dijo ‘tienes que terminar esto, un guerrero nunca se rinde, llegaste hasta el final y no puedes irte sin pelear por una medalla de oro’ y muchas otras cosas que me movieron para dejarlo todo en el tatami”, confesó el atleta felino.

Entrenador auriazul hizo doblete de oro en Río

En Río 2016 hubo otro puma ganador, Hilario Ávila Mejía, entrenador de Judo de la UNAM, que con 35 años de actividad, en la pasada justa veraniega fue el guía para que su hijo Eduardo Ávila y la jalisciense Lenia Ruvalcaba (categoría 70 kg) consiguieran medalla de oro.

“Son mis terceros Juegos con ellos y esta vez fue mi mejor participación. Los dos judokas obtuvieron medalla de oro y no hay más que pedir. Se logró el objetivo. Antes de llegar a Río estuvimos un mes en Sao Paulo entrenando contra un grupo de judokas de excelencia, uno de ellos fue bronce en los Juegos Olímpicos convencionales. Eso fue un gran ejercicio para nosotros”, recalcó el entrenador. 

MĂŠxico DF, 30/09/2016

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