Daniel Vargas comparte su experiencia en los Juegos OlĂ­mpicos de RĂ­o 2016

• Es lo mejor que le ha pasado en la vida al ingeniero por la UNAM y, pese a jugar voleibol profesional en Europa, quiere ejercer su carrera

Omar Hernández
Fotos: Jacob Villavicencio

 

Sólo 125 atletas tuvieron la oportunidad de representar a México, un país de más de ciento veinte millones de habitantes, en los pasados Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Uno de ellos es el voleibolista Daniel Vargas Osorio, ingeniero eléctrico electrónico por la UNAM y con estudios de maestría en la misma Facultad de Ingeniería, quien se siente orgulloso de la institución que lo formó en lo académico y en lo deportivo.

“Como mexicano, saber que la delegación es de sólo 125 atletas, me hace sentir muy orgulloso por haber estado en Río, por mi institución, por mis padres… Es lo mejor que me ha pasado en la vida por lo que sentí en ese momento”, reconoció Vargas Osorio al tiempo que intentó describir lo que vivió.

“Es como una experiencia sensorial. Tan sólo el llegar a la Villa Olímpica y ver los aros en la entrada hacía la diferencia de cualquiera de los eventos en los que he estado. Sientes escalofrío en la inauguración, en los partidos, que era lo que más disfrutaba, estar en la cancha compitiendo; sentir toda la presión de la gente me hacía hervir por dentro”, describió el ingeniero, quien tomó la oportunidad de jugar voleibol profesional en Europa cuando cursaba su maestría en ahorro y uso eficiente de energía.

En Río de Janeiro encontró un baúl de experiencias entre las que destaca la oportunidad de codearse con la elite de los atletas a nivel mundial como sus ídolos Novak Djokovic, Martín del Potro o David Ferrer; además de comer a un lado de Michael Phelps. Daniel Vargas consideró como la cúspide en su carrera deportiva el hecho de haber estado entre los mejores atletas del mundo en su disciplina.

“Es un logro. Pese a que no sea medallista, para muchos atletas en el mundo es un logro alcanzar unos Juegos Olímpicos. Vi muchas críticas en redes sociales hacia los atletas y no me parece justo. Uno espera recibir algo más constructivo”, dijo el voleibolista de cepa auriazul.

Una de las personas importantes en la vida de Daniel Vargas como voleibolista es el entrenador felino y parte del cuerpo técnico de la selección mexicana, Sergio Hernández, a quien consideró como un amigo.

A Daniel Vargas aún le quedan metas por cumplir: “sí me gustaría todavía ejercer mi carrera y hacer algo con ello pero también compartir el conocimiento que he adquirido, acercarme a los jóvenes y retribuir lo que he vivido en el voleibol”, aseveró antes de cerrar con un mensaje para los alumnos-deportistas de esta Casa de Estudios.

“Que se sientan orgullosos de la institución en la que están y que demuestren de qué estamos hechos. Somos muchos los atletas, investigadores, profesionistas, quienes queremos darle otra cara a México y un estudiante es parte crucial de ese cambio de perspectiva que el mundo tiene de nosotros. Está en sus manos”.

MĂ©xico DF, 21/09/2016

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